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Pandemia: Dificultades para la menstruación

Karanja Daniel, WSSCC member and Founding Director, Community Socioeconomic Development Initiatives, Kenya
29 May 2020

Casi 1.800 millones de niñas, mujeres, hombres transgénero y personas no binarias en edad de procrear tienen sus períodos. Sin embargo, la mayoría de las comunidades de los países de bajos y medianos ingresos se enfrentan a distintos problemas para acceder a la información y los materiales necesarios sobre la salud menstrual. 

 

Esta era la realidad para millones de personas antes de que se aprobara la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer, pero la actual pandemia ha exacerbado las vulnerabilidades existentes de numerosas maneras:

  • La menstruación no se interrumpe en caso de pandemia, pero el acceso a los productos de higiene menstrual, como las toallas sanitarias y los tampones, sí puede quedar interrumpido. Esto se debe a diferentes razones, como el aumento de los precios, el pánico en las compras, o los confinamientos que dejan sin existencias a los vendedores locales.
  • Falta de acceso a los servicios de gestión de la higiene menstrual debido a las deficiencias frecuentes en la prestación de servicios gestionados con seguridad, a la falta de pago o al aumento de los costos de los servicios. Las personas con menstruación que dan positivo en la prueba de la COVID, o que se imponen una cuarentena voluntaria, pueden carecer de acceso al suministro de agua corriente, a instalaciones para lavarse las manos o a jabones o desinfectantes.  
  • Falta de información esencial sobre la salud reproductiva o la lucha contra los tabúes y el estigma: los enfoques convencionales, como la congregación de los miembros de la comunidad durante las sesiones de información y habilitación, están limitados debido a los llamamientos para permanecer en el hogar y practicar el distanciamiento social. Aunque las interacciones y plataformas en línea han aumentado el acceso a Internet, la asequibilidad sigue siendo el mayor reto para la población rural.
  • Prioridades contrapuestas durante las pandemias en los hogares más pobres, donde se suele dar preferencia a los alimentos u otros artículos esenciales frente a la reposición mensual de materiales de higiene menstrual.

En Kenya entrevisté a Daniel Sironka, un funcionario de salud pública y promotor de la gestión de la salud menstrual que trabaja en el condado de Narok. Sironka habla con morans (hombres) y ancianos de las comunidades de pastores sobre la necesidad de normalizar las conversaciones sobre la menstruación, ya que “sólo unos pocos hogares disponen de corriente eléctrica en la mayoría de las zonas de difícil acceso, lo que, sumado a las prácticas culturales de los pastores basadas en el patriarcado, el diseño y la entrega de información sobre la salud menstrual exige innovación si no se quiere dejar a nadie atrás en esas zonas”. Continúa diciendo que “a pesar de la situación, tenemos el deber y la responsabilidad de asegurar la eliminación de las desigualdades y el fortalecimiento de los sistemas de agua y saneamiento para ofrecer mejores servicios y productos menstruales a los marginados”. En la actualidad, la mayor parte del país, especialmente el centro, el norte y el oeste de Kenya, está sufriendo inundaciones como resultado de las largas lluvias de marzo y mayo. Esas inundaciones han provocado el desplazamiento de comunidades y su asentamiento en campamentos improvisados sin instalaciones adecuadas de agua potable, saneamiento e higiene. “Lavarse regularmente las manos con jabón y agua corriente, así como mantener la distancia social, es la menor de las preocupaciones de las comunidades que viven en esas situaciones. No hay letrinas, lo que expone aún más a las comunidades a enfermedades transmitidas por el agua, incluido el cólera”, dice Nobert Musundi, Oficial de Salud Pública del Condado de Trans Nzoia. “Soy un promotor capacitado de gestión de la higiene menstrual, y junto con otros simpatizantes, en su mayoría organizaciones religiosas, hemos estado distribuyendo compresas sanitarias a las mujeres y niñas de los campamentos”. Junto con otras vulnerabilidades socioeconómicas derivadas de la COVID-19, las necesidades de las personas que menstrúan han evolucionado, y ahora son tan dinámicas y complejas como los entornos en los que viven. Por lo tanto, Musundi duda de que las parejas, las partes interesadas y las comunidades se encuentren adecuadamente preparadas para estar a la altura de las demandas singulares del Día de la Higiene Menstrual de este año. “Es hora de actuar para cumplir la promesa de una buena salud e higiene menstrual para todas las personas que menstrúan atrapadas entre un desastre y una pandemia porque las menstruaciones no se interrumpen en caso de pandemia”.

En el Consorcio de Salud Menstrual de África Oriental y Central, una alianza dirigida por jóvenes con una base de miembros en más de ocho países, estamos promoviendo los derechos a una menstruación digna durante las pandemias y después de la crisis. Creemos que la participación continua de las organizaciones de la sociedad civil y otros asociados en la ejecución dentro del sector del agua, el saneamiento y la higiene ayudará a generar datos para la promoción y las intervenciones basadas en pruebas, mediante la elaboración de perfiles de vulnerabilidad sobre la probabilidad primaria de exposición basados en elementos como los hogares encabezados por mujeres, las personas con discapacidad, las mujeres y las niñas que viven en la pobreza extrema, etc. Durante estos tiempos sin precedentes de la pandemia, y habida cuenta de las diversas formas de vulnerabilidad a que se enfrentan las diferentes comunidades, debemos impulsar el examen de nuestros procesos nacionales de elaboración de políticas de WASH y los marcos de operacionalización en los que los asociados e interesados se comprometen en la gestión de los recursos humanos e invierten en ellos, garantizando de este modo un entorno propicio dedicado exclusivamente a mejorar las experiencias de las mujeres y las niñas en relación con la menstruación. Además, mediante el Llamamiento de los dirigentes mundiales a la acción mundial sobre la COVID-19, instamos al programa de Saneamiento y Agua para Todos a que mantenga y aumente el impulso para hacer de WASH una prioridad política y financiera tanto durante la pandemia como después de ella.

 

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Infographic - MHDAY 2020