Pasar al contenido principal

LA REGLA es que la regla también es una cuestión política

Sitali Muyatwa, Head of SWA Secretariat Country Engagement Team
25 Feb 2020

Mi compañera no podía levantarse de su pupitre cuando llegó la hora del descanso. Permaneció pegada a su asiento incluso cuando entre varios intentamos que se levantara. Cuando al final reunió el valor necesario para ponerse de pie, se fue de la escuela y no regresó durante varios días. La misma situación que le había mantenido pegada a su pupitre era responsable de que no quisiera regresar a la escuela. ¡La regla! El hecho de que hubiéramos visto la sangre –en el suelo, en su vestido, en el pupitre– fue seguramente una de las razones que la mantuvo alejada de la escuela. Tener la regla en público puede tener consecuencias terribles. ¡ESTO SUELE SER LA REGLA!

Muchos de nosotros no supimos qué hacer, pero nos sentimos tristes por ella. Si en mi escuela hubieran tenido compresas, mi amiga podría haberlas utilizado y se habría quedado ese día en la escuela, y tal vez habría vuelto al día siguiente. Hace poco pensé en mi amiga cuando supe la noticia de que el Presidente Buhari de Nigeria había firmado un proyecto de ley para eliminar el impuesto sobre el valor añadido de las toallas sanitarias, los tampones y las compresas de fabricación local, que son artículos muy importantes para miles de niñas y mujeres. Mi amiga y yo fuimos a una escuela que no ofrecía esos productos en aquel momento y, honestamente, no creo que hubiera entonces ninguna escuela en mi país que ofreciera estos servicios. Ahora hay muchos países que lo están haciendo. Son buenas noticias. Nigeria se une a un puñado de países que han planteado esta cuestión a un nivel político importante, y que están respondiendo con normas que abordan los obstáculos relacionados con el costo de los productos menstruales. En Sudáfrica se redujo el IVA de los productos sanitarios, mientras que algunas niñas reciben toallas sanitarias gratuitas en algunos países con la esperanza de que una medida de este tipo contribuya a combatir la pobreza relacionada con la menstruación.

Como dice a menudo el Presidente de Alto Nivel de SWA, el Sr. Kevin Rudd, si los hombres tuvieron la regla se habría encontrado una solución al tema hace mucho tiempo. La menstruación nos afecta a todos. Se dice que, como promedio, una mujer pasa unos siete años de su vida con la regla. Imaginen el peor de los casos posibles, cuando una mujer decide no ir a la escuela o al trabajo durante la parte del tiempo en el que tiene la regla porque carece de compresas sanitarias o tampones, o de una toalla: las consecuencias económicas podrían ser muy graves. También está la cuestión de la dignidad relacionada con este tema. El tiempo de inactividad y la reducción de la productividad tiene consecuencias que no son solamente económicas, sino también sociales.

En 2017, el Presidente de Alto Nivel de SWA celebró reuniones bilaterales con algunos ministros durante la Semana Mundial del Agua de Estocolmo. En esas reuniones comenzó a incorporar mensajes subliminales sobre la salud menstrual en sus temas de conversación después de haber participado en un desayuno sobre “Salud menstrual: apoyo a las adolescentes”, organizado por UNICEF. En al menos dos de esas reuniones instó a los ministros a que asumieran el liderazgo en la cuestión de la salud menstrual. El ministro de Nigeria, S.E. Suleiman Adamu –que al parecer en ese momento ya tenía una disposición positiva hacia la cuestión– acogió con satisfacción el mensaje y, aunque no se debatieron opciones concretas, estaba claro que este tema se encontraba en su punto de mira. El otro ministro, que en varias cuestiones también había servido de ejemplo a sus colegas, dijo rápidamente que el tema “se relaciona más estrechamente con el Ministerio de Salud”, y aseguró que trataría de ver qué tipo de mensajes podría transmitir a ese ministerio.

No estoy segura de las medidas que tomaron ambos ministros después de sus declaraciones, pero el anuncio del Presidente Buhari de Nigeria puso de relieve algunas cuestiones. Disponemos de algunas respuestas económicas para mejorar el acceso a los productos de salud menstrual. Los ministros responsables del agua, el saneamiento y la higiene pueden establecer alianzas significativas con sus homólogos de Finanzas y con los Jefes de Estado para ayudar eliminar los obstáculos al acceso de unos productos tan necesarios. Los políticos pueden hacer algo al respecto. Puede que lleve tiempo obtener un resultado concreto, pero vale la pena implicar a los Ministros de Finanzas y los Jefes de Estado e iniciar conversaciones con ellos. Si bien la respuesta pudiera no ser muy clara en las etapas iniciales, en la actualidad hay más ejemplos y una mayor claridad sobre las medidas que pueden tomar los políticos. ¡LA REGLA es que la regla es también una cuestión política!