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Blog conjunto de SUN, SWA, GPE, EWEC

Catarina de Albuquerque, Gerda Verburg, Vivian Lopez and Alice Albright
17 Sep 2020
 

La COVID-19 ha exacerbado las mayores desigualdades en nuestro mundo: invertir en salud, agua, saneamiento, nutrición, educación y en las mujeres es más importante que nunca

En cuestión de meses, un virus microscópico ha matado a más de medio millón de personas. La pandemia de COVID-19 ha revelado que hay demasiadas personas que tienen un acceso limitado, o ningún acceso, a servicios y productos básicos como el agua, la educación, el saneamiento y la higiene, la salud y la nutrición, que son esenciales para proteger a todo el mundo de los efectos devastadores de una crisis de este tipo. 

Incluso las formas aparentemente más sencillas que hay para contener el virus –quedarse en casa y lavarse las manos– son un lujo para un número alarmante de personas en todo el planeta. Mucha gente no tiene la opción o la capacidad de aislarse de forma segura en casa. Lavarse las manos frecuentemente no es una posibilidad para el 40% de la población mundial que carece de acceso a instalaciones básicas para lavarse las manos. A una gran parte de los habitantes de los países de bajos ingresos y los países afectados por conflictos e inestabilidad, el salario diario sólo les permite sobrevivir. El impacto del virus, combinado con la disminución de los ingresos familiares debido a los despidos y el confinamiento, así como el aumento de los precios de los alimentos, afecta durante más tiempo y con mayor gravedad a quienes tienen menos recursos. Esta situación podría dar lugar a una crisis mundial de hambre y malnutrición en una escala que no se había registrado en varias décadas. Las primeras proyecciones del Programa Mundial de Alimentos muestran que 265 millones de personas podrían estar sufriendo inseguridad alimentaria en 2020, es decir, el doble de los niveles de 2019.  

Como líderes en los ámbitos del agua, la educación, el saneamiento y la higiene, la nutrición, la salud y el género, reconocemos que, al igual que los seres humanos no viven sus vidas en compartimentos estancos, también es necesario prestarles la ayuda que necesitan y merecen por medio de la colaboración entre diversos sectores, especialmente en respuesta a una crisis como la de COVID-19. Es preciso eliminar las enormes desigualdades que existen en el acceso a la educación, la nutrición, el agua, el saneamiento y la higiene, así como a los servicios de salud. Estos servicios clave, si se combinan y se aplican a una escala adecuada, pueden marcar una gran diferencia para los más desfavorecidos, aumentando su capacidad de recuperación y la de sus comunidades.

Se trata de derechos humanos fundamentales sobre los que no es posible hacer concesiones. Por eso estamos instando a los países y donantes a que garanticen que los programas de asistencia internacional para el desarrollo y los planes nacionales de estímulo económico y recuperación cuenten con los recursos necesarios y se adapten para proteger de la amenaza de la COVID-19 y de las consecuencias indirectas de la pandemia a quienes se encuentran más desvalidos. 

Mientras los países de todo el mundo reflexionan sobre mejor forma de reabrir las escuelas, lo que más nos preocupa es el vínculo inextricable entre la educación, la salud y la higiene. El mantenimiento de programas de agua, saneamiento e higiene en las escuelas ayuda a prevenir enfermedades y puede habilitar a los niños para que participen como agentes de cambio en favor de sus hermanos y sus padres, contribuyendo así a la salud de sus comunidades en general. Además, si las escuelas no vuelven a abrir sus puertas, estarán en peligro los resultados en materia de nutrición de una cifra asombrosa de alumnos: 310 millones, casi la mitad del total mundial, que dependen de la escuela para recibir una comida nutritiva diaria. Estas intervenciones esenciales no sólo salvan vidas, sino que ayudan a los niños a aprender mejor y a liberar su precioso potencial. 

La protección del derecho y del acceso a la educación en la fase de recuperación es especialmente importante para las niñas y adolescentes que tienen el doble de probabilidades de no asistir a la escuela en situaciones de crisis y que, cuando no van a la escuela, hacen frente a situaciones más graves de vulnerabilidad, como la violencia doméstica o de género. La igualdad en el acceso de las niñas y las mujeres a una educación de calidad también es fundamental para reducir la malnutrición. Si todas las mujeres de los países de ingresos bajos y medianos recibieran educación secundaria, se reduciría en un 26% el número de niños con retraso en el crecimiento.

A falta de sólo 10 años para que se cumplan los Objetivos de Desarrollo Sostenible, debemos hacer un balance de las lecciones aprendidas durante la crisis de la COVID-19. Durante el confinamiento, hemos visto muchos ejemplos de comunidades esperanzadas que se han unido para apoyarse mutuamente mediante actos de solidaridad. En cierta medida, esta crisis presenta también una oportunidad para reconocer que somos interdependientes y que la salud y el bienestar de los más vulnerables es importante para todos. Esto refleja al mismo tiempo nuestra fragilidad y nuestra fortaleza. 

Como líderes internacionales dedicados a la realización de la Agenda 2030, estamos comprometidos a ampliar y canalizar los esfuerzos estratégicos de nuestras organizaciones en materia de educación, salud, nutrición y saneamiento, así como en el empoderamiento de las mujeres y las niñas. El objetivo es extender a todos el acceso igualitario a estos servicios humanos esenciales. Sólo así podremos romper el ciclo intergeneracional de la malnutrición y la pobreza y, al mismo tiempo, reforzar la capacidad de recuperación de los más frágiles del mundo. 

 


 

Coescrito por:

  • Catarina de Albuquerque, Directora Ejecutiva de Saneamiento y Agua para Todos (SWA) @CatarinadeAlbuq
  • Alice Albright, Directora General de la Asociación Mundial para la Educación  @AliceAlbright
  • Gerda Verburg, Subsecretaria General de las Naciones Unidas y Coordinadora del Movimiento para la Ampliación de la Nutrición @GerdaVerburg
  • Vivian Lopez, Coordinadora de Todas las Mujeres, Todos los Niños @VivianEWEC